Condesa Malinconica
Poeta recién llegado
Sola tejeré el músculo de mi cara y colgare de nuevo mis senos en el pecho,
Sola conoceré la mancedad del invierno y la pelea con el sol la are sin ley ni respeto.
Sola me besare y tocare hasta que el atardecer me oculte y me dibuje en el agua rojiza de sus propias lágrimas.
Sola emprenderé la misión de devolverme mis ojos y darle uso a mis pálidos labios.
Sola iré al pozo y sacare los cabellos, uno a uno los sujetare de mi fino cráneo transparente y romántico.
Sola colocare cada diente en su lugar y moldeare de nuevo mi lengua para mojar un apetitoso cuello y sentir de nuevo la materia viva de la tierra.
Sola dejare atrás el hoyo con olor a muerto y el cofre serrado por el cristal.
Sola colocare cada oruga y mariposa en el jardín de ángeles silenciados, sacudiré mis tulles y caminare de nuevo hacia la vida; me aferrare a ella y me devorare junto con su espasmódico moviendo de infierno.
Sola volveré a vivir una y otra ves mas, procurando crecer en la noche y el alba