Ourense, Julio de 2011
Este húmedo bochorno que derrite el asfalto
enciende la furia de un pasado
que debía estar muerto
y vacilo
se la voz colérica que escucho
es mi pensamiento
o es ajena a mi.
Preso
en la incerteza
de este perpetuo momento
y en el espacio camaleónico
donde existo, si no la voz soy sólo Ira
todo
remordimiento
un grito a ninguna parte.
Este húmedo bochorno que derrite el asfalto
enciende la furia de un pasado
que debía estar muerto
y vacilo
se la voz colérica que escucho
es mi pensamiento
o es ajena a mi.
Preso
en la incerteza
de este perpetuo momento
y en el espacio camaleónico
donde existo, si no la voz soy sólo Ira
todo
remordimiento
un grito a ninguna parte.