Estar Solo (Mi ternura preferida)
¡Qué extraño es estar solo!
poder hacerlo todo,
tener libertad
tener plenitud
tener juventud
tener el mundo a tus pies
y sentirse único;
Mas cuando lo piensas mejor
buscas la compañía de alguien más...
Te sientes tonto,
confundido
y cambias, y no solo tú cambias,
quien cambia contigo te conoce
y quien te conoce te ama.
Quien renuncia a su libertad
y suspira tus suspiros,
es el que te toma de la mano
y coloca delicadamente
mariposas en tu guata
y plumas en tus pies.
Es quien dejas que te bese,
le permites que te toque,
y le ruegas que lo haga
porque no quieres tenerlo lejos
porque crees que te ama.
Ese tonto, ese extraño
que se cuela entre tus ropas,
te acaricia lentamente
de tus pies hasta tu espalda.
Se detiene en tu cuello
para darte una mordida
y sientes la música por todos los rincones:
Baladas clandestinas
de piano y guitarra
y la dulce sensación de su pecho
contra tu espalda.
***
Pero como duele un adios resignado,
el tardío saber
que todo a acabado
y a quien amaste unos minutos
se marcha embarrado,
por el fango de tu angustia
en un tiempo mal logrado...
¡Qué extraño es estar solo!
Eso de "No necesitar compañía"
de sentimientos impermeables
y a la amargura sordo.
Olvidar, fascinante
que alguna ves amaste
y hoy sientes tonto
en un silencio interminable
cóncabo y Hondo.
Pero prefiero la agonía
del amor no concevido,
que la estupida espera de quedarse en el olvido
buscaré entonces,
quién me abraze y quien me bese,
que aunque se me valla
en la búsqueda la vida,
no renuncio a mis ideales
de mi ternura preferida:
"Esquivar la soledad
yo con tu mano,
tú con la mía"
¡Qué extraño es estar solo!
poder hacerlo todo,
tener libertad
tener plenitud
tener juventud
tener el mundo a tus pies
y sentirse único;
Mas cuando lo piensas mejor
buscas la compañía de alguien más...
Te sientes tonto,
confundido
y cambias, y no solo tú cambias,
quien cambia contigo te conoce
y quien te conoce te ama.
Quien renuncia a su libertad
y suspira tus suspiros,
es el que te toma de la mano
y coloca delicadamente
mariposas en tu guata
y plumas en tus pies.
Es quien dejas que te bese,
le permites que te toque,
y le ruegas que lo haga
porque no quieres tenerlo lejos
porque crees que te ama.
Ese tonto, ese extraño
que se cuela entre tus ropas,
te acaricia lentamente
de tus pies hasta tu espalda.
Se detiene en tu cuello
para darte una mordida
y sientes la música por todos los rincones:
Baladas clandestinas
de piano y guitarra
y la dulce sensación de su pecho
contra tu espalda.
***
Pero como duele un adios resignado,
el tardío saber
que todo a acabado
y a quien amaste unos minutos
se marcha embarrado,
por el fango de tu angustia
en un tiempo mal logrado...
¡Qué extraño es estar solo!
Eso de "No necesitar compañía"
de sentimientos impermeables
y a la amargura sordo.
Olvidar, fascinante
que alguna ves amaste
y hoy sientes tonto
en un silencio interminable
cóncabo y Hondo.
Pero prefiero la agonía
del amor no concevido,
que la estupida espera de quedarse en el olvido
buscaré entonces,
quién me abraze y quien me bese,
que aunque se me valla
en la búsqueda la vida,
no renuncio a mis ideales
de mi ternura preferida:
"Esquivar la soledad
yo con tu mano,
tú con la mía"
