BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desecho de cien brujas
culmen de una cúspide de abejas tranquilas
mineral oficina con la puerta entreabierta
ofrenda decorosa de políticos energúmenos
o esas pastillas que recorren los lavabos.
O la peste. La sistemática peste que ambicionan
los lugareños, esa taciturna jerarquía que presiona
mis huesos y los descascarilla, con un tenedor precioso.
La pestilencia rencorosa de un huevo al eclosionar
ese maravilloso recuento volátil de trastos viejos y oportunos
por ser macizos. Los ojos llenos de recuerdos
y ese aroma a café imposible, rapsoda de cuentos inviables,
los insectos adormecidos en la córnea circunscrita.
Crece como una vida en lugar de una planta.
Crece como el demonio en lo alto de una montaña.
Excavando su propio territorio como una nube olorosa
y resplandeciente. Escarbando su propio túnel- guarida-.
©
culmen de una cúspide de abejas tranquilas
mineral oficina con la puerta entreabierta
ofrenda decorosa de políticos energúmenos
o esas pastillas que recorren los lavabos.
O la peste. La sistemática peste que ambicionan
los lugareños, esa taciturna jerarquía que presiona
mis huesos y los descascarilla, con un tenedor precioso.
La pestilencia rencorosa de un huevo al eclosionar
ese maravilloso recuento volátil de trastos viejos y oportunos
por ser macizos. Los ojos llenos de recuerdos
y ese aroma a café imposible, rapsoda de cuentos inviables,
los insectos adormecidos en la córnea circunscrita.
Crece como una vida en lugar de una planta.
Crece como el demonio en lo alto de una montaña.
Excavando su propio territorio como una nube olorosa
y resplandeciente. Escarbando su propio túnel- guarida-.
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