Enrique Romero
Poeta recién llegado
Sumerge el corazón
al rumor de la noche.
Los golpes de la luz
nacen vencidos,
la vida es
desaprender
su
espejismo.
Échate al rocío imperecedero del tiempo,
a la brisa que exhalan las espadañas
en pardas bahías.
A las olas de la memoria.
El tenue resplandor
en el cual sueña
el corazón arrobado.
Al sino de la ascensión
de los fantasmas del alma
que nos alivianan
la insuficiencia del estar despierto.
al rumor de la noche.
Los golpes de la luz
nacen vencidos,
la vida es
desaprender
su
espejismo.
Échate al rocío imperecedero del tiempo,
a la brisa que exhalan las espadañas
en pardas bahías.
A las olas de la memoria.
El tenue resplandor
en el cual sueña
el corazón arrobado.
Al sino de la ascensión
de los fantasmas del alma
que nos alivianan
la insuficiencia del estar despierto.