Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Ese cromo
Hay un cristo que no llega
y es por cristo algún mesías,
tengo el cromo que no pega
en el álbum de los días.
En colores de los cristos
van los hombres que reniegan,
de la fe de los estrictos
que lo prenden y lo entregan.
Toda fe que en su reliquia
guarda cristos con su vela,
sólo enciende la franquicia
cuando duerme el que lo cela.
Sin los cristos de este mundo
donde muchos son la cresta,
nunca habría ni un verdugo
que castigue a la protesta.
¡Oh Dios mío!, ¡qué castigo!
es deber y no te digo,
ser del amo lo que resta
si en la suma estoy contigo.
Mas, me vale ser el puente
que se quiebra con el tiempo,
si me aseo eternamente
y mendigo no me templo.
Como el cristo de los míos
no encontré en la dura vida,
porque un cristo es mi camino
y un calvario ser mesías.
Hay un cristo que no llega
y es por cristo algún mesías,
tengo el cromo que no pega
en el álbum de los días.
En colores de los cristos
van los hombres que reniegan,
de la fe de los estrictos
que lo prenden y lo entregan.
Toda fe que en su reliquia
guarda cristos con su vela,
sólo enciende la franquicia
cuando duerme el que lo cela.
Sin los cristos de este mundo
donde muchos son la cresta,
nunca habría ni un verdugo
que castigue a la protesta.
¡Oh Dios mío!, ¡qué castigo!
es deber y no te digo,
ser del amo lo que resta
si en la suma estoy contigo.
Mas, me vale ser el puente
que se quiebra con el tiempo,
si me aseo eternamente
y mendigo no me templo.
Como el cristo de los míos
no encontré en la dura vida,
porque un cristo es mi camino
y un calvario ser mesías.