Avanzando a paso absurdo,
arrastrando plegarias confusas,
azotado por las sorpresas de ver
las oportunidades escondidas; enredadera que sigues los actos al igual que la sombra
monótona, marchita y encogida tras abrirte al lejano horizonte.
Expresas en nuestro alrededor el misterio de la nada a cambio de la vida.
Oportunidades escondidas se manifiestan como la dulce tonada,
que revive un recuerdo caído en la cronología de la vida.
Atraído por el cansancio,
olvidado por un triunfo,
es ahí donde las oportunidades
se revelan escurridizas y de difícil entender.
Embriagado por el incomodo silencio
destacando aquellas simplicidades que no sabemos apreciar;
conocimiento masificado en las decisiones que hemos de tomar.
Oportunidad reveladora entregas satisfacción, hacia un nuevo despertar.
Oportunidad constante, al paso del ciego caminante,
cansado y agobiado por sus acciones del pasado.
Oportunidades extraviadas en gracia de olvidar
que la vida acaba cuando nuestro cuerpo descansa
y el alma trasciende a otros en base a la oportunidad.
No existe la vergüenza al morir,
solo la limitada forma que decidimos vivir.