alexander akerman
Poeta recién llegado
Escogida
Tan rápido amaneció entre tempestades,
que irónico y fugaz es mi presidio,
buscando siempre la luz de tu mirada,
hermosa y pérdida dibujadas en tu cielo.
Te observe con mis ojos, pálidos de llorar a ríos,
te recogí en mis manos, como agua de manantial;
agua transparente que andaba buscando,
buscando entre los jardines fastuosos de tus colores de luz.
Como cielo expectante de tu luna pálida y fría;
te he escogido a ti, musa de mi inspiración,
escogí tu dulzura, entre las mieles de los panales del alma,
escogí tu risa encantadora, dibujada en canción.
La mirada cuando es transparente, sueño de un poeta es,
quizás serán frases, frases simples e inventadas,
quizás serán versos de sueños, sueños del corazón y la imaginación.
Tan rápido amaneció entre tempestades,
que irónico y fugaz es mi presidio,
buscando siempre la luz de tu mirada,
hermosa y pérdida dibujadas en tu cielo.
Te observe con mis ojos, pálidos de llorar a ríos,
te recogí en mis manos, como agua de manantial;
agua transparente que andaba buscando,
buscando entre los jardines fastuosos de tus colores de luz.
Como cielo expectante de tu luna pálida y fría;
te he escogido a ti, musa de mi inspiración,
escogí tu dulzura, entre las mieles de los panales del alma,
escogí tu risa encantadora, dibujada en canción.
La mirada cuando es transparente, sueño de un poeta es,
quizás serán frases, frases simples e inventadas,
quizás serán versos de sueños, sueños del corazón y la imaginación.
Última edición: