licprof
Poeta fiel al portal
subirè las escaleras 8 pisos, a los efectos de mover un poco las piernas (especialmente las rodillas):
te bloqueo por ahora linda porque la foto es muy evidente, despuès te desbloqueo, acordate de averiguarme eso que te dije porfa;
2 veces al dìa debo subir las escaleras como excelente ejercicio fìsico: hoy llueve o llovizna en forma intermitente, hace frìo,
estoy en casa, encerrado entre 4 paredes, pensando en el viejo adagio de Pascal, tantas veces citado
ese vicio maldito: la prostituciòn que, como el tabaquismo, el alcoholismo, la drogadicciòn, la ludopatìa, la actividad simplemente
sexual, al igual que otras adicciones definitivamente irrefrenables, nos conduce a la perdiciòn, al abismo màs oscuro, màs abisal,
como si se tratara de un callejòn sin salida, una boca de lobo: hay una sola làmpara en medio de la noche, la calle està desierta,
la enfermedad, el crimen y la muerte acechan en cada esquina, en cada ochava, de la dormida ciudad desierta: un anciano duerme
en alguna parte, solo, abandonado por sus hijos, su familia: los ladrones acechan, los delincuentes: no es mera paranoia
azuzada por los denominados medios masivos de comunicaciòn: es una realidad, segùn suelen indicar estos mismos, una triste
realidad, incrementada por la pandemia, la crisis econòmica, etc., mientras tanto, no sè como escapar a vicios tales como:
la masturbaciòn, las pàginas pornogràficas (sadomasoquistas incluso o especialmente) las fotos y videos eròticos de diversa
ìndole, las prostitutas que, con total desparpajo y desfachatez, ofertan sus servicios a la vista de todo el mundo en la nube,
en la llamada red o internet, ahì mismo donde escribo, precisamente, estos pàrrafos, en una pàgina de poesìa o literatura
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2 veces al dìa debo subir las escaleras como excelente ejercicio fìsico: hoy llueve o llovizna en forma intermitente, hace frìo,
estoy en casa, encerrado entre 4 paredes, pensando en el viejo adagio de Pascal, tantas veces citado
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sexual, al igual que otras adicciones definitivamente irrefrenables, nos conduce a la perdiciòn, al abismo màs oscuro, màs abisal,
como si se tratara de un callejòn sin salida, una boca de lobo: hay una sola làmpara en medio de la noche, la calle està desierta,
la enfermedad, el crimen y la muerte acechan en cada esquina, en cada ochava, de la dormida ciudad desierta: un anciano duerme
en alguna parte, solo, abandonado por sus hijos, su familia: los ladrones acechan, los delincuentes: no es mera paranoia
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