Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Las voces desnudas conocen la salida,
el laberinto crece deprisa en las ramas,
sus nidos arañan los semáforos jóvenes,
en medio del dolor sobrevive una despedida,
besos salados con cerradura
buscan cigarrillos valientes que nunca mienten,
el sol ama las estatuas sin llaves,
la lluvia esconde canciones con hambre,
se aman las palabras sin tilde,
la luna es un garabato en la noche,
el silencio escupe tejados cansados,
te amo agujereando mis huesos,
tu agua llora roedores,
siento un teléfono en cada dedo,
una mañana hipnotizada
por la risa de los árboles,
solo sé que tengo sed de cristales,
que el destino es agridulce,
que tu piel es una playa desierta
hasta que escribo rizos en el viento,
déjame beberme tus dientes,
el color de tus sueños eróticos,
soy el guardián de lo sentenciado,
de lo que vive en las rendijas del tiempo.
el laberinto crece deprisa en las ramas,
sus nidos arañan los semáforos jóvenes,
en medio del dolor sobrevive una despedida,
besos salados con cerradura
buscan cigarrillos valientes que nunca mienten,
el sol ama las estatuas sin llaves,
la lluvia esconde canciones con hambre,
se aman las palabras sin tilde,
la luna es un garabato en la noche,
el silencio escupe tejados cansados,
te amo agujereando mis huesos,
tu agua llora roedores,
siento un teléfono en cada dedo,
una mañana hipnotizada
por la risa de los árboles,
solo sé que tengo sed de cristales,
que el destino es agridulce,
que tu piel es una playa desierta
hasta que escribo rizos en el viento,
déjame beberme tus dientes,
el color de tus sueños eróticos,
soy el guardián de lo sentenciado,
de lo que vive en las rendijas del tiempo.