Asklepios
Incinerando envidias
Es ya agria y cansada la deriva
de los muchos idiomas surcados por mis labios
en este infatigable propósito de, por ti,
hacerme entender.
Dudo que, ni en mi imaginación, encuentre
ya más opciones…
El susurro, la ironía, el grito, la súplica,
la arrogancia, el desprecio…
No hay matiz, ni intención que no
haya intentado…
Hoy, totalmente agotado, haré uso del
último recurso que me queda:
El Silencio…
Quizás, ahora, entienda…
de los muchos idiomas surcados por mis labios
en este infatigable propósito de, por ti,
hacerme entender.
Dudo que, ni en mi imaginación, encuentre
ya más opciones…
El susurro, la ironía, el grito, la súplica,
la arrogancia, el desprecio…
No hay matiz, ni intención que no
haya intentado…
Hoy, totalmente agotado, haré uso del
último recurso que me queda:
El Silencio…
Quizás, ahora, entienda…