guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Respiración contenida, latidos pausados,
Canciones del silencio,
Voces de perpetua melodía de dolor,
El frío, el vicio, el fin sin inicio,
El vicio de vuestros labios,
El frío de tu luciente ausencia en el sol
Y el fin de mi ficticio amor
Que solo conoció el inicio en mi yo
Los zafiros de mis anhelos,
Los diamantes de tus dedos,
La joya de un poseído cuerpo
Que embruja al hombre y embriaga al dios,
La joya de tu sombra que solo calza el viento
Odio tu sonrisa, desprecio la alcurnia de la alegría,
Me retuerzo en la solitaria arena, en la brisa,
La manía me abriga, las cadenas me atosigan
Al tensarse al centímetro de tu boca carmesí
Y es que el repudio tiene sabor a pasión,
Como el aroma de la prisión del soñador
Que reclama imaginación al carcelero
Que tiene poderío sobre quien muestra cortés señorío
Y eres carcelera, eres frío, eres joya,
Yo un simple zafiro con cadenas de plata
En el concreto del miedo y las murallas
De ámbar
Canciones del silencio,
Voces de perpetua melodía de dolor,
El frío, el vicio, el fin sin inicio,
El vicio de vuestros labios,
El frío de tu luciente ausencia en el sol
Y el fin de mi ficticio amor
Que solo conoció el inicio en mi yo
Los zafiros de mis anhelos,
Los diamantes de tus dedos,
La joya de un poseído cuerpo
Que embruja al hombre y embriaga al dios,
La joya de tu sombra que solo calza el viento
Odio tu sonrisa, desprecio la alcurnia de la alegría,
Me retuerzo en la solitaria arena, en la brisa,
La manía me abriga, las cadenas me atosigan
Al tensarse al centímetro de tu boca carmesí
Y es que el repudio tiene sabor a pasión,
Como el aroma de la prisión del soñador
Que reclama imaginación al carcelero
Que tiene poderío sobre quien muestra cortés señorío
Y eres carcelera, eres frío, eres joya,
Yo un simple zafiro con cadenas de plata
En el concreto del miedo y las murallas
De ámbar