Iván Lacayo
Poeta recién llegado
Una paloma vuela,
nacerá su nido en lugar seguro.
Cruza de rama en rama
pasa de flor en flor,
mientras crecen unas palomitas
entre pétalos que parecen hojas,
abrigadas por un frondoso pochote,
que se impone ante sus pequeñas sombras.
Rastrojos lleva en su pico,
fecundando latente su caluroso nido,
hogar de varias palomitas, que seguro
son sus hijas.
Un pico suave surge de la amarilla yema,
débil, rompe la cascara quebradiza,
blanca como la nieve, clara como el silencio,
¡seguro!, un día volara más allá del firmamento
dentro de la cascara blanca que ahora es su cielo.
Volará sobre pinares, bajo soles y estrellas,
pasará por selvas aturdidas, y
cruzará desiertos tristes de agonía.
Volará en las solitarias alturas, acompañada del frio
en la búsqueda de su frágil nido, donde dejó:
Palomitas tiernas que ansiosas reconocen tu trino.
De un pico frágil a encorvada garra,
de tiernas plumas, a colosales alas que no conocen el miedo,
eres tú, paloma de un pequeño nido.
Defiendes con tu pecho blanco, coraza de hierro que intimida al enemigo. Volaras lejos bajo tempestades, tiritaran tus huesos sobre el ártico inmenso, crujirán tus plumas sobre desoladas estepas, así vuelves a tu nido, aunque cruces el universo entero, hojas crujen al sentir tu vuelo, ramas se erizan de miedo al sentir tu venida.
La paloma ha regresado, ha vuelto las alas a su nido, afila su colosal pico y el gavilán corre a ocultarse despavorido, así regresa a cuidar a sus palomillos.
2 de septiembre del 2013.
nacerá su nido en lugar seguro.
Cruza de rama en rama
pasa de flor en flor,
mientras crecen unas palomitas
entre pétalos que parecen hojas,
abrigadas por un frondoso pochote,
que se impone ante sus pequeñas sombras.
Rastrojos lleva en su pico,
fecundando latente su caluroso nido,
hogar de varias palomitas, que seguro
son sus hijas.
Un pico suave surge de la amarilla yema,
débil, rompe la cascara quebradiza,
blanca como la nieve, clara como el silencio,
¡seguro!, un día volara más allá del firmamento
dentro de la cascara blanca que ahora es su cielo.
Volará sobre pinares, bajo soles y estrellas,
pasará por selvas aturdidas, y
cruzará desiertos tristes de agonía.
Volará en las solitarias alturas, acompañada del frio
en la búsqueda de su frágil nido, donde dejó:
Palomitas tiernas que ansiosas reconocen tu trino.
De un pico frágil a encorvada garra,
de tiernas plumas, a colosales alas que no conocen el miedo,
eres tú, paloma de un pequeño nido.
Defiendes con tu pecho blanco, coraza de hierro que intimida al enemigo. Volaras lejos bajo tempestades, tiritaran tus huesos sobre el ártico inmenso, crujirán tus plumas sobre desoladas estepas, así vuelves a tu nido, aunque cruces el universo entero, hojas crujen al sentir tu vuelo, ramas se erizan de miedo al sentir tu venida.
La paloma ha regresado, ha vuelto las alas a su nido, afila su colosal pico y el gavilán corre a ocultarse despavorido, así regresa a cuidar a sus palomillos.
2 de septiembre del 2013.