Era mayo, otoño, abril o cualquier fecha…
no importa.
Estábamos sentados charlando
sobre profetas, la magia y el tiempo.
Y en un inseguro acto de videncia
bajo las estrellas, dijiste con firmeza
“te irás, donde la rosa de los vientos
señala bajo tus pies”.
Yo sonreí escéptico.
¿Alguien me podría explicar
cómo llegué a Nueva York?
no importa.
Estábamos sentados charlando
sobre profetas, la magia y el tiempo.
Y en un inseguro acto de videncia
bajo las estrellas, dijiste con firmeza
“te irás, donde la rosa de los vientos
señala bajo tus pies”.
Yo sonreí escéptico.
¿Alguien me podría explicar
cómo llegué a Nueva York?