La Corporación
Poeta veterano
Desde el Corumelo.
Leónidas del Rosario
Maestro de esgrima.
Lancero emérito de su santidad el Papa Gregorio.
Copista referenciado de la Orden Tejedores de la Virgen de los Chupitos.
Sacristán honorífico del Obispo del Rosario y vía crucis.
Catador oficial de mieles pre-himeneicas y chupador de protérvicas colinas.
Estimado amigo,
Disfrutamos con fruición de tu verbo sagaz y empinado como esas colinas que añoramos de Susana, meretriz de grado del Pelufos que después de leer al poeta Villa se fue en busca de loas y vergas infundadas.
Ha sido tan impresionante tu respuesta al poema de la Corpo “Explorando alcantarillas” que con tu permiso lo reproducimos para deleite de buenos comensales y para hacerle unas preguntas que nos tienen intrigados.
Primero su notable prosa:
“Realmente epicúreo, en varios párrafos se me ha hecho agua la boca, hielo la médula y vapor el escroto. Con el agua cocinaré los coños mas tiernos, con el hielo tomaré los placeres más dulces y con los vapores, haré que la Iguana despierte del letargo y pruebe mi quintaesencia, que según me dijeron tiene un sabor dulce y agradable.
Con respecto al punto de la esencia de las vírgenes, el sodomita cocinero, no cayó en la cuenta que es mejor la de las mujeres no castas, feroces de sexo y tibias de corazón...desfloradas por mancebos leales y viles en la cama.
Necesitas sólo el de una, y eso hace que la lanza se transforme en piedra, como si la mismísima Gorgona (flor de puta) la mirase fijo, relamiéndose.
Si tienes solo el fluido de vírgenes, te recomiendo la adereces con sus sudores, sus lágrimas saladas y el aroma a adrenalina cuando la sodomizas (no debe perder su virginidad con seres tan viles como nosotros, así que es bueno entrar por el patio trasero).Para terminar el perfume, destila el tibio aroma del orgasmo cuando termines (debes ser aguantador y delicado con ellas, pues sino no llegarás a obtenerlo).
Una vez recolectado todo y hagas el plato te preguntarás si no es mejor el recuerdo del momento, el temblor del final, el aroma que os envolvía, de esas moléculas que perdieron el tren....
Quizás volverás por el plato fuerte, o sea la doncella, y allí me gustaría tener asegurada su virginidad en Metropolitan Life, así la cobro.
Por eso como me decía el Papa Gregorio, querido Leónidas, no sé si el aroma de mujer me llevará al cielo, pero es donde más cercano me siento.
Desde ese momento he probado mucho...y te aseguro que dos veces he sentido la ambrosía de los Dioses salir.
Esas dos mujeres me dejaron su olor en cada fosa nasal...y para no aburrirte, se mezclan con otros aromas,
Soy un viejo guerrero del Papa, dispuesto siempre a la lucha de frente cargando sobre el enemigo, o intestina, cargando por atrás...
pero el aroma me llega desde el recuerdo, y a veces, en la penumbra del sexo y la comunión se desliza una lágrima, que por cercanía lleva algunas moléculas de las esencias recordadas.
Solo me queda decirte, bon apetite, mon chery....
Brindo por la Armada Delirium, que sus bombardas suenen y derrumben muros de espanto y dolor...
Salud.”
Hasta aquí la misiva del Lancero Ecuménico. Continuamos…
Maestro, después de leer lo leído no nos queda más remedio que agradecer sus consejos. Intuimos que su conocimiento del medio es oceánico y cabal y queremos asegurarnos un puesto a su derecha cuando suba al cielo y se situe en la parte trasera de la virgen.
Mientras tanto el hermano Renato, después de leer su propuesta, nos sugiere que le pidamos un par de metros de su vaporoso escroto para elaborar unas espumas. Dice, con gran razón, que esas bolas han campaneado coños suficientes para que perfumen cualquier postre con sólo unos gramos de su esencia.
También nos queda la duda si cuando habla de las mujeres, no castas, se refiere a un mancillamiento delantero o posterior dado el antecedente sodomita del cocinero.
De la Gorgona ya hablaremos en otra ocasión porque el tema da para tres botellas de ron.
Sí, debemos comentar lo del Metropolitan of NY porque en su momento expusimos el himen incorrupto de Santa Teresa, herencia de nuestro abuelo Roger, y no creemos que nos dejen hasta dentro de unos meses una nueva exposición a no ser que el volumen del escroto expuesto sea sufrientemente grande.
Cuando habla de sacar la ambrosía a los dioses, ¿es lo que pensamos? Porque la Iguana está deseando calzarse un par de ellas. Nosotros mejor la campanilla de las diosas.
Maestro, esto da para mucho y no queremos agobiarlo con más preguntas.
elPrior
Leónidas del Rosario
Maestro de esgrima.
Lancero emérito de su santidad el Papa Gregorio.
Copista referenciado de la Orden Tejedores de la Virgen de los Chupitos.
Sacristán honorífico del Obispo del Rosario y vía crucis.
Catador oficial de mieles pre-himeneicas y chupador de protérvicas colinas.
Estimado amigo,
Disfrutamos con fruición de tu verbo sagaz y empinado como esas colinas que añoramos de Susana, meretriz de grado del Pelufos que después de leer al poeta Villa se fue en busca de loas y vergas infundadas.
Ha sido tan impresionante tu respuesta al poema de la Corpo “Explorando alcantarillas” que con tu permiso lo reproducimos para deleite de buenos comensales y para hacerle unas preguntas que nos tienen intrigados.
Primero su notable prosa:
“Realmente epicúreo, en varios párrafos se me ha hecho agua la boca, hielo la médula y vapor el escroto. Con el agua cocinaré los coños mas tiernos, con el hielo tomaré los placeres más dulces y con los vapores, haré que la Iguana despierte del letargo y pruebe mi quintaesencia, que según me dijeron tiene un sabor dulce y agradable.
Con respecto al punto de la esencia de las vírgenes, el sodomita cocinero, no cayó en la cuenta que es mejor la de las mujeres no castas, feroces de sexo y tibias de corazón...desfloradas por mancebos leales y viles en la cama.
Necesitas sólo el de una, y eso hace que la lanza se transforme en piedra, como si la mismísima Gorgona (flor de puta) la mirase fijo, relamiéndose.
Si tienes solo el fluido de vírgenes, te recomiendo la adereces con sus sudores, sus lágrimas saladas y el aroma a adrenalina cuando la sodomizas (no debe perder su virginidad con seres tan viles como nosotros, así que es bueno entrar por el patio trasero).Para terminar el perfume, destila el tibio aroma del orgasmo cuando termines (debes ser aguantador y delicado con ellas, pues sino no llegarás a obtenerlo).
Una vez recolectado todo y hagas el plato te preguntarás si no es mejor el recuerdo del momento, el temblor del final, el aroma que os envolvía, de esas moléculas que perdieron el tren....
Quizás volverás por el plato fuerte, o sea la doncella, y allí me gustaría tener asegurada su virginidad en Metropolitan Life, así la cobro.
Por eso como me decía el Papa Gregorio, querido Leónidas, no sé si el aroma de mujer me llevará al cielo, pero es donde más cercano me siento.
Desde ese momento he probado mucho...y te aseguro que dos veces he sentido la ambrosía de los Dioses salir.
Esas dos mujeres me dejaron su olor en cada fosa nasal...y para no aburrirte, se mezclan con otros aromas,
Soy un viejo guerrero del Papa, dispuesto siempre a la lucha de frente cargando sobre el enemigo, o intestina, cargando por atrás...
pero el aroma me llega desde el recuerdo, y a veces, en la penumbra del sexo y la comunión se desliza una lágrima, que por cercanía lleva algunas moléculas de las esencias recordadas.
Solo me queda decirte, bon apetite, mon chery....
Brindo por la Armada Delirium, que sus bombardas suenen y derrumben muros de espanto y dolor...
Salud.”
Hasta aquí la misiva del Lancero Ecuménico. Continuamos…
Maestro, después de leer lo leído no nos queda más remedio que agradecer sus consejos. Intuimos que su conocimiento del medio es oceánico y cabal y queremos asegurarnos un puesto a su derecha cuando suba al cielo y se situe en la parte trasera de la virgen.
Mientras tanto el hermano Renato, después de leer su propuesta, nos sugiere que le pidamos un par de metros de su vaporoso escroto para elaborar unas espumas. Dice, con gran razón, que esas bolas han campaneado coños suficientes para que perfumen cualquier postre con sólo unos gramos de su esencia.
También nos queda la duda si cuando habla de las mujeres, no castas, se refiere a un mancillamiento delantero o posterior dado el antecedente sodomita del cocinero.
De la Gorgona ya hablaremos en otra ocasión porque el tema da para tres botellas de ron.
Sí, debemos comentar lo del Metropolitan of NY porque en su momento expusimos el himen incorrupto de Santa Teresa, herencia de nuestro abuelo Roger, y no creemos que nos dejen hasta dentro de unos meses una nueva exposición a no ser que el volumen del escroto expuesto sea sufrientemente grande.
Cuando habla de sacar la ambrosía a los dioses, ¿es lo que pensamos? Porque la Iguana está deseando calzarse un par de ellas. Nosotros mejor la campanilla de las diosas.
Maestro, esto da para mucho y no queremos agobiarlo con más preguntas.
elPrior
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