Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Epígono ante Cervantes
No soy Plinio ni Homero,
soy el hombre sobrante,
Arquímedes exógeno,
Pitágoras ecuestre,
el amigo del trueno;
enemigo del hades
que bajó a los infiernos,
los infiernos juzgables,
donde fueron todos los vientos
si los vientos soplan mis aires.
Hoja, rama, verde,
piedras, aguas, semen,
árbol, sangre, fuego,
largo el río llegue.
Si comprendo el ahora presente
porque escribo aún siendo romano
un ensayo llamado quijote,
y si a un Jesús adora el cristiano,
lo árabe meteré en otro saco
epígono ante Cervantes.
Escrito está todo el caso,
y el caso escribí por delante,
que ni un serafín será átomo
si la solución no es ecuante.
Palestina Libre y sin cerdos
No soy Plinio ni Homero,
soy el hombre sobrante,
Arquímedes exógeno,
Pitágoras ecuestre,
el amigo del trueno;
enemigo del hades
que bajó a los infiernos,
los infiernos juzgables,
donde fueron todos los vientos
si los vientos soplan mis aires.
Hoja, rama, verde,
piedras, aguas, semen,
árbol, sangre, fuego,
largo el río llegue.
Si comprendo el ahora presente
porque escribo aún siendo romano
un ensayo llamado quijote,
y si a un Jesús adora el cristiano,
lo árabe meteré en otro saco
epígono ante Cervantes.
Escrito está todo el caso,
y el caso escribí por delante,
que ni un serafín será átomo
si la solución no es ecuante.
Palestina Libre y sin cerdos