Cogito Coito Fito
Poeta asiduo al portal
Eólico
Sin duda hoy me sirvo como suelo
en el cierzo que golpea tu cordura,
que va pasmando como veneno
en este cuerpo tan frìo y salaz.
En el aire, eres tu quien
me sonríe sin hipocresía,
y me refleja claramente
en los espejos de la injuria.
Desde el oriente del pecado
hasta el percance de la virtud,
este atento aroma suspicaz
del que tanto hablo,
se sublima hacia la vista
del cordaje en la ventana.
Sin duda es éste tu viento meretriz
quien me excita tan imprescindible,
tan eólico
a los ápices de la picardía.
Autor: Porfirio Martínez (Cogito)
Sin duda hoy me sirvo como suelo
en el cierzo que golpea tu cordura,
que va pasmando como veneno
en este cuerpo tan frìo y salaz.
En el aire, eres tu quien
me sonríe sin hipocresía,
y me refleja claramente
en los espejos de la injuria.
Desde el oriente del pecado
hasta el percance de la virtud,
este atento aroma suspicaz
del que tanto hablo,
se sublima hacia la vista
del cordaje en la ventana.
Sin duda es éste tu viento meretriz
quien me excita tan imprescindible,
tan eólico
a los ápices de la picardía.
Autor: Porfirio Martínez (Cogito)