guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Entrego mi ser a los infiernos,
Al amo de la noche,
Partero de pesadillas delirantes,
Cazador de almas errantes.
Trazo una estrella de fuego,
Dos dagas doradas en el centro,
El libro de las sombras como recuerdo,
La noche como espectador.
Las pesadas nubes liberan la luna,
Su palidez me ilumina y adormece la mirada,
Clavo mis pupilas como estacas
En su imperfecta superficie inhabitada.
El trance doma mis reflejos,
Se siente como un sueño,
Uno del cual no deseas reaccionar
Forzando a tus parpados
A seguir cerrados.
El silencio deja cantar al viento
Y matices rojos emergen del firmamento.
Alas blancas, túnica negra,
Labios azulados, risa malévola.
Su túnica cae con suavidad,
Dama angelical de la malicia,
Desnudez pulcra,
Ojos celestes de sabiduría,
Cabello lacio y danzante en el vacío.
Sus alargadas manos toman una daga,
Un corte sin dolor, sangre tenebrosa,
La vierte sobre mis labios con maternal cuidado.
Empiezo a mutar en el fuego,
Mi piel se quiebra llena de desenfreno,
Alas grises aletean en su nacimiento,
Por fin estoy completo, sin miedo.
Soy parte del ejército de la noche,
Soy la noche que se alimenta
De los vivos que desean estar muertos.
Al amo de la noche,
Partero de pesadillas delirantes,
Cazador de almas errantes.
Trazo una estrella de fuego,
Dos dagas doradas en el centro,
El libro de las sombras como recuerdo,
La noche como espectador.
Las pesadas nubes liberan la luna,
Su palidez me ilumina y adormece la mirada,
Clavo mis pupilas como estacas
En su imperfecta superficie inhabitada.
El trance doma mis reflejos,
Se siente como un sueño,
Uno del cual no deseas reaccionar
Forzando a tus parpados
A seguir cerrados.
El silencio deja cantar al viento
Y matices rojos emergen del firmamento.
Alas blancas, túnica negra,
Labios azulados, risa malévola.
Su túnica cae con suavidad,
Dama angelical de la malicia,
Desnudez pulcra,
Ojos celestes de sabiduría,
Cabello lacio y danzante en el vacío.
Sus alargadas manos toman una daga,
Un corte sin dolor, sangre tenebrosa,
La vierte sobre mis labios con maternal cuidado.
Empiezo a mutar en el fuego,
Mi piel se quiebra llena de desenfreno,
Alas grises aletean en su nacimiento,
Por fin estoy completo, sin miedo.
Soy parte del ejército de la noche,
Soy la noche que se alimenta
De los vivos que desean estar muertos.