La confusión constante
la autodestrucción latente
un hombre vacilante en todo momento
¡excepto en este!
Momento que se instala
en una pulseada que busca ser eterna.
Es el instante del vacío en mí mente
más que el vicio de pensar constante
más que la vida que por delante espera
más que los recuerdos que a diario regresan.
Soy yo sin tapujos, sin prejuicios, sin importancia
entregando mi todo a la nada
entregándome por completo al silencio de mi alma.
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