No me enamoré de un cuerpo,
sino de un alma que respira en silencio,
de unos ojos que guardan amaneceres,
de una sonrisa que disuelve la tristeza.
Su voz es una brisa que me roza el alma,
sus manos, un refugio donde el miedo calla.
Hay algo en su forma de mirar
que hace que el tiempo deje de doler.
He caminado entre ruinas de mí,
pero en su luz aprendí a florecer.
Su presencia no toca mi piel,
toca mi esencia.
Y aunque mis ojos se humedezcan,
no es dolor lo que me habita,
es la dicha temblorosa
de sentir, por fin, la paz del amor.
-Dior
sino de un alma que respira en silencio,
de unos ojos que guardan amaneceres,
de una sonrisa que disuelve la tristeza.
Su voz es una brisa que me roza el alma,
sus manos, un refugio donde el miedo calla.
Hay algo en su forma de mirar
que hace que el tiempo deje de doler.
He caminado entre ruinas de mí,
pero en su luz aprendí a florecer.
Su presencia no toca mi piel,
toca mi esencia.
Y aunque mis ojos se humedezcan,
no es dolor lo que me habita,
es la dicha temblorosa
de sentir, por fin, la paz del amor.
-Dior