urquiza
Poeta adicto al portal
Fui el único gesto en el sello perfecto de tu cuerpo, que va anclando todas las miradas del mundo, hacia todas tus costas de paciencia, y ojos que nadan la desventurada elocuencia.
Aquí quede entre la locura, entre el espacio del cielo y el infierno, hundiéndome en la pantalla escrita de un nombre sin escribir, sin siquiera batallar con la mirada.
Combatí con los dientes, tu sostén ajustado de abismo, y reclame a una diosa del amor, abrazar tus brazos de sueños, y contemplar en cada hora de la vida, los ojos de quien dice ser la nada, y complementar mi todo.
Día y soles, caminos ya gastados, que facilitan a mis pies, para lograr sin obstáculos, llegar hasta tu cuerpo.
Aquí quede entre la locura, entre el espacio del cielo y el infierno, hundiéndome en la pantalla escrita de un nombre sin escribir, sin siquiera batallar con la mirada.
Combatí con los dientes, tu sostén ajustado de abismo, y reclame a una diosa del amor, abrazar tus brazos de sueños, y contemplar en cada hora de la vida, los ojos de quien dice ser la nada, y complementar mi todo.
Día y soles, caminos ya gastados, que facilitan a mis pies, para lograr sin obstáculos, llegar hasta tu cuerpo.