Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
ENTRE LAS ALAS DE TU ÁNGEL
Caminar en el sendero que va
desde el cielo a un alma,
sin mirar atrás sin pensar
avanzando notando el aire
como te acompaña en la cara.
Suspirar apretando los puños,
nada es tan fuerte que te pueda matar,
solo el amor puede llegar hasta donde las penas
se tienen que dar la vuelta,
porque ya no pueden doler mas.
Caen las lágrimas de rodillas
pidiendo perdones por nada,
buscar las excusas en los corazones,
que se hicieron rocas
quedándose a los lados del camino.
Avanzar sin rumbo ni destino,
haber perdido todo y ser alguien,
dormir de pie sin dejar
que los sueños se caigan por los oídos,
rompiéndose en los arrecifes de los hombros.
Buscar a las mañanas
en todos los instantes de un día,
hablar en voz bien alta,
para que escuchen como amas
hasta con la última silaba.
Pararse si no se puede más
sabiendo que entre palpitar y palpitar,
puedes tener mil motivos para detenerte
y no necesitar ninguno para cerrar los ojos,
entre las alas de tú ángel.
Caminar en el sendero que va
desde el cielo a un alma,
sin mirar atrás sin pensar
avanzando notando el aire
como te acompaña en la cara.
Suspirar apretando los puños,
nada es tan fuerte que te pueda matar,
solo el amor puede llegar hasta donde las penas
se tienen que dar la vuelta,
porque ya no pueden doler mas.
Caen las lágrimas de rodillas
pidiendo perdones por nada,
buscar las excusas en los corazones,
que se hicieron rocas
quedándose a los lados del camino.
Avanzar sin rumbo ni destino,
haber perdido todo y ser alguien,
dormir de pie sin dejar
que los sueños se caigan por los oídos,
rompiéndose en los arrecifes de los hombros.
Buscar a las mañanas
en todos los instantes de un día,
hablar en voz bien alta,
para que escuchen como amas
hasta con la última silaba.
Pararse si no se puede más
sabiendo que entre palpitar y palpitar,
puedes tener mil motivos para detenerte
y no necesitar ninguno para cerrar los ojos,
entre las alas de tú ángel.