beatriz84
Poeta asiduo al portal
Entre el Bien y el Mal
Entre el bien y el mal respiro,
soy llama, soy ceniza, soy suspiro.
Camino descalza sobre lo incierto,
con ángeles y sombras en mi cuerpo.
Un ángel me viste de calma,
el otro me roba el alma;
uno me eleva al cielo bendito,
el otro me tienta con su llamas.
He besado el pecado y la fe,
he tocado la muerte y renací después.
Del abismo aprendí el valor del perdón,
del fuego… la pureza del corazón.
El mal me mostró mi fragilidad,
el bien, mi esencia y mi verdad.
Ambos viven dentro de mí,
como el día y la noche que no tienen fin.
Dios susurra: “Hija, eres completa,
en tu luz y en tu parte secreta.”
Y en ese eco comprendo al fin:
no hay culpa en ser humana,
solo el saber y el deber de elegir.
Camino entre mundos, entre cielo y dolor,
entre el miedo y el amor redentor.
Y aunque tropiece, no dejo de andar,
porque incluso en la sombra…
Dios me hace brillar.
Entre el bien y el mal respiro,
soy llama, soy ceniza, soy suspiro.
Camino descalza sobre lo incierto,
con ángeles y sombras en mi cuerpo.
Un ángel me viste de calma,
el otro me roba el alma;
uno me eleva al cielo bendito,
el otro me tienta con su llamas.
He besado el pecado y la fe,
he tocado la muerte y renací después.
Del abismo aprendí el valor del perdón,
del fuego… la pureza del corazón.
El mal me mostró mi fragilidad,
el bien, mi esencia y mi verdad.
Ambos viven dentro de mí,
como el día y la noche que no tienen fin.
Dios susurra: “Hija, eres completa,
en tu luz y en tu parte secreta.”
Y en ese eco comprendo al fin:
no hay culpa en ser humana,
solo el saber y el deber de elegir.
Camino entre mundos, entre cielo y dolor,
entre el miedo y el amor redentor.
Y aunque tropiece, no dejo de andar,
porque incluso en la sombra…
Dios me hace brillar.