Alkavanyatur
Poeta recién llegado
Entre cartón
Un cadáver, una jeringa,
un caro soplo de vida,
una sonrisa arrancada,
sin dientes, sin vergüenza,
unas manos que tiemblan,
sujetan el fuego, el metal...
la piedra filosofal,
mientras sube el humo amargo,
unos ojos vidriosos,
camaleónicos, siempre bellos,
equivocados en ese rostro,
de papiro comido por gusanos,
y mientras, por las mañanas,
paso a su lado, los observo,
les envidio a todos ellos
yo nunca conoceré el infinito.
JavierElorza
Un cadáver, una jeringa,
un caro soplo de vida,
una sonrisa arrancada,
sin dientes, sin vergüenza,
unas manos que tiemblan,
sujetan el fuego, el metal...
la piedra filosofal,
mientras sube el humo amargo,
unos ojos vidriosos,
camaleónicos, siempre bellos,
equivocados en ese rostro,
de papiro comido por gusanos,
y mientras, por las mañanas,
paso a su lado, los observo,
les envidio a todos ellos
yo nunca conoceré el infinito.
JavierElorza