startpink18
Poeta fiel al portal
Y caminaste por mi espalda sabiendo de los clavos
y me escuchaste sabiendo de mi ausencia
y me hablaste conociendo mi espíritu deforme
Que tu sabias de mi existencia
pero no atendiste mis palabras
solo comprendiste tu espinas
que de nuevo se enterraron
a mi cuerpo
Y ahora tiendes a buscarme
y aunque no estoy
solo mi conciencia ostenta
tus pensamientos
Pensamientos de animal que gritan en mi sangre
razonamiento impune al saber que
tu tacto inconsciente ampolla mis venas
y que tus palabras dulces lastiman mi piel
Llene mi piel de heridas
llamadas y excitadas
que nacieron por tu culpa
y penetraron hasta
mi alma
dejándome con algún beso suave mas de lo mismo
Tan vacía por dentro, tan completa por fuera
tan lastimada en esencia
que ni siquiera mi alma se entera de ti
Me entierro en tus manos sabiendo de tu sexo
me entierro en ti no existiendo
Todos ellos.
Acéptalo.
No, no, no ¿que hago?
Ya solo soy marioneta
de tu venas
son mis cables
de tus ojos que
me conectas
A tu mundo irreal
a tu cuerpo imperfecto, a tus manos sangrientas,
y a mis ojos ciegos.
y me escuchaste sabiendo de mi ausencia
y me hablaste conociendo mi espíritu deforme
Que tu sabias de mi existencia
pero no atendiste mis palabras
solo comprendiste tu espinas
que de nuevo se enterraron
a mi cuerpo
Y ahora tiendes a buscarme
y aunque no estoy
solo mi conciencia ostenta
tus pensamientos
Pensamientos de animal que gritan en mi sangre
razonamiento impune al saber que
tu tacto inconsciente ampolla mis venas
y que tus palabras dulces lastiman mi piel
Llene mi piel de heridas
llamadas y excitadas
que nacieron por tu culpa
y penetraron hasta
mi alma
dejándome con algún beso suave mas de lo mismo
Tan vacía por dentro, tan completa por fuera
tan lastimada en esencia
que ni siquiera mi alma se entera de ti
Me entierro en tus manos sabiendo de tu sexo
me entierro en ti no existiendo
Todos ellos.
Acéptalo.
No, no, no ¿que hago?
Ya solo soy marioneta
de tu venas
son mis cables
de tus ojos que
me conectas
A tu mundo irreal
a tu cuerpo imperfecto, a tus manos sangrientas,
y a mis ojos ciegos.