jordanelpoeta
Poeta recién llegado
Hola...!, saludos a todos, estoy de paso...
Ensueños De Un Regreso
Vuelos de aves benditas
Regreso pronto a mi lar
Vestigios de mi soñar
Perlas llenarán mi ermita
Pétalos, flores marchitas,
Mustias, rígidas, sin luz
Cubrirán aquel mi laúd
Acompañando al gusano
Ecos de voces: Lo amamos
Ente que emanó virtud
Hipos, con gran plenitud
Lágrimas de cocodrilos
Poeta, hermano querido...
Llantos, esquela, quietud...
Recuerdos de la juventud
Odas de antaño invoquemos
Ensueños cubren el sereno
Bandera izada en un hasta
Residuos de osa putrefacta
Púrpura cubierta de cieno
Virtuoso hermano, no vemos
El cielo ya le abrió sus puertas
Huestes de ángeles selectas
Aureola en su cefa vemos
Entonces, aun el malo es bueno
Mas vítores no le dan plumaje
Ni cambiarán el mortuorio traje
De a quien vivo no se dio cariño
Ignorado tal vez como un niño
Al verlo plebeyo, de bajo linaje
Vuelo de aves benditas
Regreso pronto a mi lar
Mas vivo quiero su amistad
No liras de piedad escritas
Ni arcaicas letanías escritas
Por mentes dizque religiosas
Que olvidan virtudes hermosas
Como la amistad y mostrar amor
Virtudes que nos dio el Señor
Para compartirlas fuera de la fosa
Regresar..., ¡ilusión gloriosa!
Al que exiliado añora y ensueña
Volver a su islita, tierra borinqueña
Como por los peces grazna la gaviota
Allá en Borinquen dentro de una choza
O como taíno dentro del bohío
Comiendo verdura, recibiendo bríos
Luego caminar montes y montañas
Tomando maví, guarapo de caña...
Allí en el batey, junto con los míos
Asando un lechón, oyendo el coquí...
Entre flamboyanes mecerme en hamaca
Ir a la letrina, ordeñar las vacas
En un cundeamor, ver a un colibrí
Bañarme en un río saliendo de Allí
Escuchar el trino de los ruiseñores
Disfrutar de aquellos valores
Herencia de nuestra idiosincrasia
Que demuestra del jíbaro la gracia
Que el cielo le dio entre muchos dones
© Manuel Jordán
jordanelpoeta@comcast.net
Ensueños De Un Regreso
Vuelos de aves benditas
Regreso pronto a mi lar
Vestigios de mi soñar
Perlas llenarán mi ermita
Pétalos, flores marchitas,
Mustias, rígidas, sin luz
Cubrirán aquel mi laúd
Acompañando al gusano
Ecos de voces: Lo amamos
Ente que emanó virtud
Hipos, con gran plenitud
Lágrimas de cocodrilos
Poeta, hermano querido...
Llantos, esquela, quietud...
Recuerdos de la juventud
Odas de antaño invoquemos
Ensueños cubren el sereno
Bandera izada en un hasta
Residuos de osa putrefacta
Púrpura cubierta de cieno
Virtuoso hermano, no vemos
El cielo ya le abrió sus puertas
Huestes de ángeles selectas
Aureola en su cefa vemos
Entonces, aun el malo es bueno
Mas vítores no le dan plumaje
Ni cambiarán el mortuorio traje
De a quien vivo no se dio cariño
Ignorado tal vez como un niño
Al verlo plebeyo, de bajo linaje
Vuelo de aves benditas
Regreso pronto a mi lar
Mas vivo quiero su amistad
No liras de piedad escritas
Ni arcaicas letanías escritas
Por mentes dizque religiosas
Que olvidan virtudes hermosas
Como la amistad y mostrar amor
Virtudes que nos dio el Señor
Para compartirlas fuera de la fosa
Regresar..., ¡ilusión gloriosa!
Al que exiliado añora y ensueña
Volver a su islita, tierra borinqueña
Como por los peces grazna la gaviota
Allá en Borinquen dentro de una choza
O como taíno dentro del bohío
Comiendo verdura, recibiendo bríos
Luego caminar montes y montañas
Tomando maví, guarapo de caña...
Allí en el batey, junto con los míos
Asando un lechón, oyendo el coquí...
Entre flamboyanes mecerme en hamaca
Ir a la letrina, ordeñar las vacas
En un cundeamor, ver a un colibrí
Bañarme en un río saliendo de Allí
Escuchar el trino de los ruiseñores
Disfrutar de aquellos valores
Herencia de nuestra idiosincrasia
Que demuestra del jíbaro la gracia
Que el cielo le dio entre muchos dones
© Manuel Jordán
jordanelpoeta@comcast.net