Sin saber que era oscuro,
el agujero tragó su mundo;
venció a las huestes radicales;
en energías oscuras y
pisadas de ausentes.
Fuimos materia, sí,
fuimos materia,
sin vulgares palabrerías;
yo te tuve, tú me tenías.
Cuando "la láctea"
se detuvo tres segundos,
cuando detuvo sus
lunas Saturno;
abriste el cerrojo,
y probé de tus codos.
Ahora es tu bote
también mi "salva",
de vida;
ahora me cuentas
también "tus malas noches"...
Y fuimos cráteres
de esa "bola" ermitaña;
y aquí nos adoran;
y allá nos extrañan.
Sin enemigos perplejos,
sin enérgicos miedos;
sin "brillantez" comprada;
solo el valor de una mirada.
el agujero tragó su mundo;
venció a las huestes radicales;
en energías oscuras y
pisadas de ausentes.
Fuimos materia, sí,
fuimos materia,
sin vulgares palabrerías;
yo te tuve, tú me tenías.
Cuando "la láctea"
se detuvo tres segundos,
cuando detuvo sus
lunas Saturno;
abriste el cerrojo,
y probé de tus codos.
Ahora es tu bote
también mi "salva",
de vida;
ahora me cuentas
también "tus malas noches"...
Y fuimos cráteres
de esa "bola" ermitaña;
y aquí nos adoran;
y allá nos extrañan.
Sin enemigos perplejos,
sin enérgicos miedos;
sin "brillantez" comprada;
solo el valor de una mirada.
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