AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
SEIS TRENES, cuatro soles y tres lunas,
en penumbra, desolado y sin bicicleta, he
soñado bajar de los árboles sin frutas y sin
flores… Dolores de ciento ochenta relojes
que no quisieron quedarse en el piano que
alienta mi ánimo, y mi posibilidad de encontrarte.
Hasta el sax de Vino Tinto, embriaga mi existencia,
mientras me como la última rosa del estío…
Mudo sin guitarras, ni campanas, ni ajedrez,
envuelvo en un hatillo mis quimeras, y en una
bolsa de celofán, las dejo al aire libre, para
que alguien sustituya a mi alma y devuelva
el deseo de la vida, el deseo de brindar, de
cantar, para que tú me escuches, para que tú
me toques, para que vueles sobre mis ansias,
y puedas tomar mis manos y mi vida entera,
y beses mis labios para una sola vez, siempre…
augus
en penumbra, desolado y sin bicicleta, he
soñado bajar de los árboles sin frutas y sin
flores… Dolores de ciento ochenta relojes
que no quisieron quedarse en el piano que
alienta mi ánimo, y mi posibilidad de encontrarte.
Hasta el sax de Vino Tinto, embriaga mi existencia,
mientras me como la última rosa del estío…
Mudo sin guitarras, ni campanas, ni ajedrez,
envuelvo en un hatillo mis quimeras, y en una
bolsa de celofán, las dejo al aire libre, para
que alguien sustituya a mi alma y devuelva
el deseo de la vida, el deseo de brindar, de
cantar, para que tú me escuches, para que tú
me toques, para que vueles sobre mis ansias,
y puedas tomar mis manos y mi vida entera,
y beses mis labios para una sola vez, siempre…
augus