Javier Lorenzo
Poeta recién llegado
Es tan fuerte tu llave de mí
tan de temblar también
hay una luz de rayos de ojos, tuyos,
hay una boca caliente,
y dormir hasta un lugar cielo
y ya despierto me mirás así,
tan inenarrable y sandramente así,
que a veces quisiera conocer
tus reversos, tus secretos,
tus serpientes y murciélagos,
tu cara oculta, la raíz de la flor,
pero instinto de supervivencia, claro,
para cada sinrazón hay una razón,
menos para una, siempre es así, y gracias,
solo los idiotas aman la perfección del círculo,
amor que atente contra toda geometría es amor,
mis mañanas de trueno, tus noches de sueño,
tu cuerpo mío de mi cuerpo tuyo de mío de tuyo
de los dos.
Tu silencio de grito catedral,
mi grito de silencio imbécil,
pero tus manos también, que cuidan,
que pegan, acarician, recorren, y tu mirada de nuevo,
ese amor de años tan joven
este llevarte siempre en, a donde sea que.
Así estás en mi corazón.
tan de temblar también
hay una luz de rayos de ojos, tuyos,
hay una boca caliente,
y dormir hasta un lugar cielo
y ya despierto me mirás así,
tan inenarrable y sandramente así,
que a veces quisiera conocer
tus reversos, tus secretos,
tus serpientes y murciélagos,
tu cara oculta, la raíz de la flor,
pero instinto de supervivencia, claro,
para cada sinrazón hay una razón,
menos para una, siempre es así, y gracias,
solo los idiotas aman la perfección del círculo,
amor que atente contra toda geometría es amor,
mis mañanas de trueno, tus noches de sueño,
tu cuerpo mío de mi cuerpo tuyo de mío de tuyo
de los dos.
Tu silencio de grito catedral,
mi grito de silencio imbécil,
pero tus manos también, que cuidan,
que pegan, acarician, recorren, y tu mirada de nuevo,
ese amor de años tan joven
este llevarte siempre en, a donde sea que.
Así estás en mi corazón.