Espero que la luna te cuente mis tristezas.
Espero que exagere,
a ver si de tanta pena regresas.
Que te cuente cómo no he podido olvidarte,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que no salgo de mi covacha,
pues cualquier brillante me recuerda tus pupilas;
que no paro de pensar en tu fría silueta
haciéndose una con las penumbras del horizonte;
y que, al contrario de lo que creí,
ahora es cuando más presente estás,
pues todo me recuerda a ti.
Que te cuente que me siento solo y perdido,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que deambulo por el escaso perfume
que dejaste en las sábanas;
que no desayuno,
pues no había mejor que el néctar de tus labios;
que la soledad perpetua cada vez más fuerte;
y que no te sueño más,
pues ya no duermo.
Que te cuente que te escribo todas las noches,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que me acabo las libretas,
y que mis prosas tienen más lágrimas que tinta;
que ni un solo verso rima;
y que no solo te escribo por las noches,
sino de sol a sol.
A quién le miento…
No exagero.
Pues así es.
Espero que la luna te cuente mis tristezas.
Espero que no exagere,
a ver si de tanta pena
no regresas.
Espero que exagere,
a ver si de tanta pena regresas.
Que te cuente cómo no he podido olvidarte,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que no salgo de mi covacha,
pues cualquier brillante me recuerda tus pupilas;
que no paro de pensar en tu fría silueta
haciéndose una con las penumbras del horizonte;
y que, al contrario de lo que creí,
ahora es cuando más presente estás,
pues todo me recuerda a ti.
Que te cuente que me siento solo y perdido,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que deambulo por el escaso perfume
que dejaste en las sábanas;
que no desayuno,
pues no había mejor que el néctar de tus labios;
que la soledad perpetua cada vez más fuerte;
y que no te sueño más,
pues ya no duermo.
Que te cuente que te escribo todas las noches,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que me acabo las libretas,
y que mis prosas tienen más lágrimas que tinta;
que ni un solo verso rima;
y que no solo te escribo por las noches,
sino de sol a sol.
A quién le miento…
No exagero.
Pues así es.
Espero que la luna te cuente mis tristezas.
Espero que no exagere,
a ver si de tanta pena
no regresas.