Salvacarrion
Poeta asiduo al portal
En la cuna de blandas nubes tejida,
la luna, por madre, su arrullo entonó.
Un niño de estrellas, de luz esculpida,
vino desde el cielo y en la noche nació.
Con dedos de plata la brisa le peina,
su pelo de soles, su piel de marfil.
La paz de los astros su infancia serena;
pasa un cometa que lo abriga de añil.
Juega con luceros, que guarda en su manto,
y sobre las sedas de sueños durmió.
No tiene en su pecho dolor, ni quebranto,
solo la inocencia que el cosmos le dio.
Y duerme en la calma de su vasto hogar,
mientras las gentes se olvidan del amar.
*****
la luna, por madre, su arrullo entonó.
Un niño de estrellas, de luz esculpida,
vino desde el cielo y en la noche nació.
Con dedos de plata la brisa le peina,
su pelo de soles, su piel de marfil.
La paz de los astros su infancia serena;
pasa un cometa que lo abriga de añil.
Juega con luceros, que guarda en su manto,
y sobre las sedas de sueños durmió.
No tiene en su pecho dolor, ni quebranto,
solo la inocencia que el cosmos le dio.
Y duerme en la calma de su vasto hogar,
mientras las gentes se olvidan del amar.
*****