Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta pequeña era
En esta pequeña era
las briznas de arena
respiran el helio del sol,
padre de fuego flamas
en mano teje la vida
y ordena a sus gránulos
gravitar sin salirse,
de la órbita de su esfera.
Al igual que los gránulos
de arena giramos, pero
en torno a falsos astros
tejedores de la muerte,
qué deciden: quien vive
o quien muere sin salirse,
de la órbita de su esfera.
En esta pequeña era
las briznas de arena
respiran el helio del sol,
padre de fuego flamas
en mano teje la vida
y ordena a sus gránulos
gravitar sin salirse,
de la órbita de su esfera.
Al igual que los gránulos
de arena giramos, pero
en torno a falsos astros
tejedores de la muerte,
qué deciden: quien vive
o quien muere sin salirse,
de la órbita de su esfera.