child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
En el zaguán de tu mirada
Pálido reguero de aserrín
condúceme a través del zaguán
hasta el umbral que escolta,
detrás de su ingenua fachada,
una terrible arma de destrucción
exclusivamente destinada a
drenar coágulos de heridas
que creía cerradas, ungiendo
con aceite hirviendo mi cuerpo.
Relucen con orgullo, tal
del que un antaño miedo venció,
ojos que ya no reconozco;
camino entre sus córneas,
a la sombra de pupilas,
veo multiplicados como lágrimas
de madre en una guerra,
rostros ignotos que observan,
con implacable desdén, mis pasos.
Saben barrer con sus pestañas
los vestigios de mi peregrinar
para que nunca pueda regresar.
Si, ellos quieren borrar la senda
que conduce a puertos que comercian
con un pasado hegemónico,
ellos quieren encaminarme
hacia las ruinas que reposan
al borde de un abismo insondable.
Y yo, desnudo en mi inocencia,
busco el pecho que me amamantó
y con masoquistas ansias pregunto:
"¿Qué será de nosotros mañana?"
Pero ya no hacen falta palabras,
todo está escrito con cenizas
en el centro del sol y la luna.
Pálido reguero de aserrín
condúceme a través del zaguán
hasta el umbral que escolta,
detrás de su ingenua fachada,
una terrible arma de destrucción
exclusivamente destinada a
drenar coágulos de heridas
que creía cerradas, ungiendo
con aceite hirviendo mi cuerpo.
Relucen con orgullo, tal
del que un antaño miedo venció,
ojos que ya no reconozco;
camino entre sus córneas,
a la sombra de pupilas,
veo multiplicados como lágrimas
de madre en una guerra,
rostros ignotos que observan,
con implacable desdén, mis pasos.
Saben barrer con sus pestañas
los vestigios de mi peregrinar
para que nunca pueda regresar.
Si, ellos quieren borrar la senda
que conduce a puertos que comercian
con un pasado hegemónico,
ellos quieren encaminarme
hacia las ruinas que reposan
al borde de un abismo insondable.
Y yo, desnudo en mi inocencia,
busco el pecho que me amamantó
y con masoquistas ansias pregunto:
"¿Qué será de nosotros mañana?"
Pero ya no hacen falta palabras,
todo está escrito con cenizas
en el centro del sol y la luna.