Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el silencio de monólogos
sin ego...
En el silencio de monólogos
sin ego aprovecho
que no está
y ensayo en la noche larga
lo que al dormir haré:
encerrar al grillo interno
agitando mis oídos,
meditar en taras antiguas,
prometer no repetirlas,
entender que para vivir
con amor, importa
no ser odioso,
ofrecer disculpas al cielo
por dudar del karma
en masa
que castiga por igual
al que violenta la ley
y al que la acata,
pedir al universo
se cumplan las reglas
justas de convivencia
en todos los mundos
para que el mal
no se crea,
que él que la hace,
en ningún lugar la paga.
Antes de conciliar
el sueño, evito
que el desaliento
invada los deseos
que no he cumplido,
lo pongo a dormir
aparte,
porqué si no lo alejo,
me sepulta vivo.
sin ego...
En el silencio de monólogos
sin ego aprovecho
que no está
y ensayo en la noche larga
lo que al dormir haré:
encerrar al grillo interno
agitando mis oídos,
meditar en taras antiguas,
prometer no repetirlas,
entender que para vivir
con amor, importa
no ser odioso,
ofrecer disculpas al cielo
por dudar del karma
en masa
que castiga por igual
al que violenta la ley
y al que la acata,
pedir al universo
se cumplan las reglas
justas de convivencia
en todos los mundos
para que el mal
no se crea,
que él que la hace,
en ningún lugar la paga.
Antes de conciliar
el sueño, evito
que el desaliento
invada los deseos
que no he cumplido,
lo pongo a dormir
aparte,
porqué si no lo alejo,
me sepulta vivo.