Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un fuerte silbido yo he oído
ante de reaccionar, me a sorprendido
¡un pequeño duende , junto a un nido!.
¡Silencio! me ordeno muy decidido
¿Donde vas con tan grades zapatones
no ves que asustas a los ratones?
Perdón dijo, : mi lengua a tropezones
¡Yo buscaba unas flores! mil perdones
Salto en un brinco entre las rama
y con voz que sonaba a campana
Me dijo: procura no venir tan de mañana
que ha estas horas dormitan hasta las ranas.
Si quieres coger flores, ten cuidado
que ellas duermen dulcemente en el prado
el rocío sus hojas la han mojado
y el sol con su calor aun no las ha secado.
Ven por la tarde con blandas zapatillas
que así se cogen las alegres florecillas
sus múltiples colores siempre brillan
las rosa, las azules, las rojas y amarillas.
-Gracias- le dije compañero
y un saludo le di, quitándome el sombrero.
creo que pronto volveré a veros
le dije, con un cariño muy sincero.
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