Ictiandro
Poeta adicto al portal
Mis pasos siguen el arcoiris gris de un día hermoso,
y el tacto de mis manos sin piel al borde de mis heridas
despierta la sonrisa desdibujada en silentes quejidos.
Estoy a la espera de los minutos deslizándose en el reloj de arena
tatuado en el aposento de mis tardíos sentimientos.
Es el espanto de la no vida seduciéndome con pasajes inexistentes
el momento exacto del lagrimal inundando mis silencios,
la palabra ya no oxigena al alma que olvidó sonreír
y sucumbió al pesar de las tormentas en los abismos del desterrado amor.
y el tacto de mis manos sin piel al borde de mis heridas
despierta la sonrisa desdibujada en silentes quejidos.
Estoy a la espera de los minutos deslizándose en el reloj de arena
tatuado en el aposento de mis tardíos sentimientos.
Es el espanto de la no vida seduciéndome con pasajes inexistentes
el momento exacto del lagrimal inundando mis silencios,
la palabra ya no oxigena al alma que olvidó sonreír
y sucumbió al pesar de las tormentas en los abismos del desterrado amor.