satiradictynna
Poeta fiel al portal
Jugamos al escondite
tú Lisandro y yo Hermia
dos luciérnagas fugaces que se extienden al amanecer
Yo la sangre y tú el pecado
dueños de la imaginación y la locura
Creaste un mundo perfecto donde
el suelo era de azurita
y las lágrimas se cristalizaban
Donde los árboles parecen vitrales de infinitos colores
y la luna una esmeralda que nos vigila sigilosamente
Donde no existen ángeles ni demonios
Y siendo así como una moneda
nuestra existencia
me refugio en este mundo de espejismos
y delirios
con lo benévolo y perverso
de nuestra existencia
Donde nuestros sentimientos
se deforman
Donde el ácido de las palabras
me quema la boca
Donde soy ajena a
la felicidad
Donde las llagas de mis manos
se curan con tu saliva
Donde los tabús se convierten
en religión
Nada pertenece a nada
así me quedo contigo
buena y nociva

tú Lisandro y yo Hermia
dos luciérnagas fugaces que se extienden al amanecer
Yo la sangre y tú el pecado
dueños de la imaginación y la locura
Creaste un mundo perfecto donde
el suelo era de azurita
y las lágrimas se cristalizaban
Donde los árboles parecen vitrales de infinitos colores
y la luna una esmeralda que nos vigila sigilosamente
Donde no existen ángeles ni demonios
Y siendo así como una moneda
nuestra existencia
me refugio en este mundo de espejismos
y delirios
con lo benévolo y perverso
de nuestra existencia
Donde nuestros sentimientos
se deforman
Donde el ácido de las palabras
me quema la boca
Donde soy ajena a
la felicidad
Donde las llagas de mis manos
se curan con tu saliva
Donde los tabús se convierten
en religión
Nada pertenece a nada
así me quedo contigo
buena y nociva
