Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
tan pequeña y callada
que los muros te escuchan sin parir los dolorosos ecos
suave maullido danzarín,
pulso herido en la madera seca
que parece agonía de árbol muerto;
latigueo de cuerda y alma en pena;
mascota llorosa del recuerdo,
embriaguez del sol acumulado
en el revelado luminoso de los días
Guitarra
soledad con boca de madera
te elogio
con el beso de mi cada día.
que los muros te escuchan sin parir los dolorosos ecos
suave maullido danzarín,
pulso herido en la madera seca
que parece agonía de árbol muerto;
latigueo de cuerda y alma en pena;
mascota llorosa del recuerdo,
embriaguez del sol acumulado
en el revelado luminoso de los días
Guitarra
soledad con boca de madera
te elogio
con el beso de mi cada día.
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