El mentiroso
Poeta recién llegado
[FONT="]Primero fue el caos, luego la palabra
[FONT="]luego las noches de invierno, después las de primavera
[FONT="]después las hechiceras, los verdugos, los mendigos, los adictos al crack,
[FONT="]la heroína que dominará al hombre fuerte, las playas,
[FONT="]los osos que dormitan en su madriguera, la luna que miente, el sol que arde
[FONT="]los arboles de la verdad y las plantas de la mentira.
[FONT="]La noche
[FONT="]El día
[FONT="]Yo
[FONT="]Más tarde se hicieron las montañas, el silencio que atrona bajo mis pies,
[FONT="]las máscaras que adornarán las estanterías, los cuchillos
[FONT="]La violencia
[FONT="]La muerte
[FONT="]Tras esto surgió la fuente de la sangre, los coches que gritan,
[FONT="]los vivos encerrados en las alcantarillas, la oración de los suicidas
[FONT="]después la entrañable estupidez de los amantes, las culatas de los asesinos.
[FONT="]La belleza
[FONT="]Todo lo horrible
[FONT="]Tú
[FONT="]El telescopio que mira al suelo, las colillas que alguien recogerá
[FONT="]unos cuantos locos delirantes por el LSD para atronar las esquinas
[FONT="]unos carteles escritos en un lenguaje inventado
[FONT="]La guerra
[FONT="]El amor
[FONT="]Él
[FONT="]Los vasos donde tú buscarás, todas las drogas en las que te esconderás
[FONT="]las putas sifilíticas a las que te follarás, las piernas de la mujer que te atrapará
[FONT="]y más tarde, la nada, para que puedas viajar a ella
[FONT="]El pozo de la vergüenza, el muro de las lamentaciones
[FONT="]París, Viena (en algún sitio hay que soñar), Tolstoi, Dostoievski
[FONT="]y todos esos rusos de larga barba y pluma entonada
[FONT="]
Las canciones
[FONT="]El Gran Francés Iluminado
[FONT="]Nosotros
[FONT="]Las barcas que se hechizan mutuamente en las orillas, aquellas praderas,
[FONT="]aquellos atardeceres
[FONT="]hechos para amar
[FONT="]Para mantener el desequilibrio congénito, Abraxas marcó a muchos seres con la marca de Caín
[FONT="]Y para ellos creó los caminos, las encrucijadas, las señales torcidas
[FONT="]las mujeres fatales, los burdeles baratos, las huídas y los pormenores de una relación terminada
[FONT="]El suicidio, las pistolas, las bañeras donde yacer desnudo y muerto,
[FONT="]las ventanas que se rompen a cabezazos
[FONT="]las puertas que no se abren, las que se abren demasiado.
[FONT="]Las palabras que engañan y las que, aunque no lo parezca, dicen la verdad (y nadie lo sabe)
[FONT="]todas esas cartas manchadas en sangre, las noches de luna llena
[FONT="]Los bosques, las ruinas, donde algún romántico buscará a su propia ninfa (y jamás la alcanzará)
[FONT="]Los balcones
[FONT="]Las terrazas
[FONT="]ELLOS
[FONT="]¿Y ahora que queda por hacer?, le preguntó un ermitaño al otro,
[FONT="]sentados sobre la pradera de la tarde
[FONT="]Mientras, el Sol observaba maternal
[FONT="]y la Luna amenazaba tras el horizonte con su lujuria irresponsable.
[FONT="]luego las noches de invierno, después las de primavera
[FONT="]después las hechiceras, los verdugos, los mendigos, los adictos al crack,
[FONT="]la heroína que dominará al hombre fuerte, las playas,
[FONT="]los osos que dormitan en su madriguera, la luna que miente, el sol que arde
[FONT="]los arboles de la verdad y las plantas de la mentira.
[FONT="]La noche
[FONT="]El día
[FONT="]Yo
[FONT="]Más tarde se hicieron las montañas, el silencio que atrona bajo mis pies,
[FONT="]las máscaras que adornarán las estanterías, los cuchillos
[FONT="]La violencia
[FONT="]La muerte
[FONT="]Tras esto surgió la fuente de la sangre, los coches que gritan,
[FONT="]los vivos encerrados en las alcantarillas, la oración de los suicidas
[FONT="]después la entrañable estupidez de los amantes, las culatas de los asesinos.
[FONT="]La belleza
[FONT="]Todo lo horrible
[FONT="]Tú
[FONT="]El telescopio que mira al suelo, las colillas que alguien recogerá
[FONT="]unos cuantos locos delirantes por el LSD para atronar las esquinas
[FONT="]unos carteles escritos en un lenguaje inventado
[FONT="]La guerra
[FONT="]El amor
[FONT="]Él
[FONT="]Los vasos donde tú buscarás, todas las drogas en las que te esconderás
[FONT="]las putas sifilíticas a las que te follarás, las piernas de la mujer que te atrapará
[FONT="]y más tarde, la nada, para que puedas viajar a ella
[FONT="]El pozo de la vergüenza, el muro de las lamentaciones
[FONT="]París, Viena (en algún sitio hay que soñar), Tolstoi, Dostoievski
[FONT="]y todos esos rusos de larga barba y pluma entonada
[FONT="]
Las canciones
[FONT="]El Gran Francés Iluminado
[FONT="]Nosotros
[FONT="]Las barcas que se hechizan mutuamente en las orillas, aquellas praderas,
[FONT="]aquellos atardeceres
[FONT="]hechos para amar
[FONT="]Para mantener el desequilibrio congénito, Abraxas marcó a muchos seres con la marca de Caín
[FONT="]Y para ellos creó los caminos, las encrucijadas, las señales torcidas
[FONT="]las mujeres fatales, los burdeles baratos, las huídas y los pormenores de una relación terminada
[FONT="]El suicidio, las pistolas, las bañeras donde yacer desnudo y muerto,
[FONT="]las ventanas que se rompen a cabezazos
[FONT="]las puertas que no se abren, las que se abren demasiado.
[FONT="]Las palabras que engañan y las que, aunque no lo parezca, dicen la verdad (y nadie lo sabe)
[FONT="]todas esas cartas manchadas en sangre, las noches de luna llena
[FONT="]Los bosques, las ruinas, donde algún romántico buscará a su propia ninfa (y jamás la alcanzará)
[FONT="]Los balcones
[FONT="]Las terrazas
[FONT="]ELLOS
[FONT="]¿Y ahora que queda por hacer?, le preguntó un ermitaño al otro,
[FONT="]sentados sobre la pradera de la tarde
[FONT="]Mientras, el Sol observaba maternal
[FONT="]y la Luna amenazaba tras el horizonte con su lujuria irresponsable.