Dándole mil formas
descosiendo ángulos agudos
para tejerlos llanos
en el intento vano
de frenar esa misma lagrima
que cae, a la misma hora...cada noche.
Y es que mis manos
no tienen el arte necesaria
para moldear la esencia
de lo creado por mi mente
por eso danzan lentamente
en la noche, tras las estelas
de esas formas en sombra
que se contraen y traen
que se expanden y alejan.
No es locura ni demencia
por lo que las cadenas se sueltan
arengando al mundo de Ello
a liberar al inconsciente
para que juegue sin reglas.
No es locura ni demencia
que mis manos intenten
al compás de sus carencias
reparar lo desmembrado
detrás de la conciencia.
descosiendo ángulos agudos
para tejerlos llanos
en el intento vano
de frenar esa misma lagrima
que cae, a la misma hora...cada noche.
Y es que mis manos
no tienen el arte necesaria
para moldear la esencia
de lo creado por mi mente
por eso danzan lentamente
en la noche, tras las estelas
de esas formas en sombra
que se contraen y traen
que se expanden y alejan.
No es locura ni demencia
por lo que las cadenas se sueltan
arengando al mundo de Ello
a liberar al inconsciente
para que juegue sin reglas.
No es locura ni demencia
que mis manos intenten
al compás de sus carencias
reparar lo desmembrado
detrás de la conciencia.