Siento la brisa del mar en mi rostro,
Y me doy cuenta de lo solitaria que me encuentro,
Cierro mis ojos y el tiempo desaparece,
Lo único que cuenta es mi imaginación,
Pasa cada suceso por mi mente.
Y me acuerdo que no hay que confiar,
Y caigo nuevamente en el vació de soledad,
De dolor y tristeza,
Pero viene ella,
La que siempre ha estado conmigo,
La que no decepciona,
La única persona que quiere mi bien,
Ella es mi madre.
Ella que me tuvo en su vientre,
Que lucho cada minuto para que yo viviera,
Que me ayuda día a día a salir adelante,
Con mis virtudes y defectos,
Gracias al apoyo de ella mi vida no se ha derrumbado.
Le daría mi vida entera para agradecerle,
Moriría por ella,
Es mi pedestal,
Mi única amiga,
Gracias madre por haberme tenido.