guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
El destino está escrito en sus pupilas,
y no tiene que ser gitana para traducir esas marcas;
ella va a morir a la llegada del alba.
La soledad desnuda la abriga,
pero aun así se siente expuesta al vació de sus sabanas,
las cuales flotan sin lograr rozar su espalda.
Se acaricia ella misma tratando de apaciguar sus penas,
tratando de dominar el efecto de la gravedad sobre sus lágrimas.
No tiene miedo al final de su vida;
para ella su existencia fue pasajera,
como cuando las aves migran en ese frenesí existencial
que busca el verano sin cesar, sin descansar.
No es una pesadilla, es un sueño,
morir para ella es sueño,
y por suerte nunca necesitará despertar.
Nace al oeste el primer rayo de Apolo,
Atenea pone monedas sobre sus ojos,
Hades aparece en busca de sus manos,
pero ella sonríe al ver lo fastuoso
que es morir en medio del crepúsculo.
y no tiene que ser gitana para traducir esas marcas;
ella va a morir a la llegada del alba.
La soledad desnuda la abriga,
pero aun así se siente expuesta al vació de sus sabanas,
las cuales flotan sin lograr rozar su espalda.
Se acaricia ella misma tratando de apaciguar sus penas,
tratando de dominar el efecto de la gravedad sobre sus lágrimas.
No tiene miedo al final de su vida;
para ella su existencia fue pasajera,
como cuando las aves migran en ese frenesí existencial
que busca el verano sin cesar, sin descansar.
No es una pesadilla, es un sueño,
morir para ella es sueño,
y por suerte nunca necesitará despertar.
Nace al oeste el primer rayo de Apolo,
Atenea pone monedas sobre sus ojos,
Hades aparece en busca de sus manos,
pero ella sonríe al ver lo fastuoso
que es morir en medio del crepúsculo.