ELIPSES
Hay infancias en las que la ausencia de cariño
parece prolongar un carácter agrio en la adultez,
y con otras, en cambio, es al despertar de la adultez
cuando más sobreviene la necesidad de ese cariño.
Hay jóvenes en que las palabras educación y norma
se encuentran pasadas de moda en este momento,
y otras, en cambio, es la misma moda de este momento
la que sucumbe impertérrita al dictamen de la norma.
Hay mayores a los que el tiempo adjudicó cicatrices
con el devenir de los años impregnados de vida
y para otros, en cambio, son los propios años de vida
los que otorgan especial valor a esas cicatrices.
Hay infancias en las que la ausencia de cariño
parece prolongar un carácter agrio en la adultez,
y con otras, en cambio, es al despertar de la adultez
cuando más sobreviene la necesidad de ese cariño.
Hay jóvenes en que las palabras educación y norma
se encuentran pasadas de moda en este momento,
y otras, en cambio, es la misma moda de este momento
la que sucumbe impertérrita al dictamen de la norma.
Hay mayores a los que el tiempo adjudicó cicatrices
con el devenir de los años impregnados de vida
y para otros, en cambio, son los propios años de vida
los que otorgan especial valor a esas cicatrices.