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Elegías de Lady Ligeia

danie

solo un pensamiento...
Elegías de Lady Ligeia

Con los cabellos negros como alas de cuervo,
vuelas sobre la noche,
con tus cautivadores besos de la negritud
y su hoyuelo atrapas nuevamente mi cuerpo…
¿Oh, Lady Ligeia por qué partiste?
¿Por qué me dejaste con esta eterna letanía?

I
Primer elegía de Lady Ligeia.

La noche me llama para que duerma en su catre;
los espíritus de un agónico y eterno pesar
susurran en mis oídos ese pletórico letargo,
¿será la noche tan seductora y perenne como parece?
Es que la noche en hermosura rivaliza con la vida misma…
Más allá de la estría cerúlea de un aplacable cielo,
de los confines de dos mundos (el terrenal y el angelical),
se divisa entre el nimbo brumoso al fuego portador
de la túnica de ébano y su savia que fluctúa la vida.
Dichosa savia imperecedera que cercena de raíz
los brotes y retoños del padecimiento…
Mundana existencia de paganos y mendigos,
ellos no saben que su calvario se sepulta
con la mortaja de su terruño,
el sudario de un óbito que en la hora sacrosanta,
exclama por sus almas.
Dancen espíritus de los muertos
y festejen el éxodo del pirronismo.
Tu amado mío, por otra parte,
vendrás de mi mano a recorrer los pasajes del Limbo,
conocerás el placer carnal de tu devoción consumada
y fenecerás en mis brazos con este cálido beso acerbo.

II
Segunda elegía de Lady Ligeia.

Desde la cuenca de la cábala arcana
de una apología oscura,
comienzo la vigilia por tu celo, amado mío;
comienza el rito en solemnidad a nuestro amor.
Afamado Amosdeo, que resides en la salacidad de los hombres
y sus sombras crispadas y pútridas,
serás el fatídico cofrade de nuestro pacto con sangre.
Señor de la inmortalidad,
que pernoctas en las sombras de nuestro vientre,
que revelas la negrura de los lémures
frente a los cánticos lascivos de los súcubos,
amantes de lo arcaico y obsceno del corazón.
Aunque los humanos a quienes Lilith,
(tu cónyuge conoce completamente)
ha soñado para el gozo de su potestad,
sean insignificantes para nuestro esplendor.
Por encima de las alturas mismas de nirvana,
entre magnas de borrascas y bravezas
de serafines y ángeles,
triunfará su designio señor de lo libertino
y como tal nuestro amor, amado mío,
sucumbirá en la fruición marital
de lo inhumano y trascendental.
Y aquí, con el atisbo de mi presencia
hacia vos dirigida, escalando desde las fauces
de la escabrosa tierra
con la lujuria participe de nuestro altar;
la quimérica visión de un caído
entregara este umbroso recado
hasta las mismas puertas del trémulo Edén.
La misma sucesora del concubinato,
la doncella de alta alcurnia y nobleza clásica,
Lady Rowena Trevanion de Tremaine,
la de rostro efebo, rubios cabellos y ojos azules,
la que ahora saborea tu dulce cuerpo;
será la emisaria que unirá nuestros hados
nuevamente y esta vez por siempre.
La meretriz que usurpo mi ámbito,
caerá muerta por la amarilla tifoidea
y por el sacra vino del cáliz aliado.
Así tomare su cuerpo con erudición
para corresponder tu idolatría.


Poema basado en el cuento (Lady Ligeia, de Edgar Allan Poe)


 
Última edición:
Danie, es admirable tu labor poético, tanto en contenido como en forma. Un gran despliegue de lenguaje anudado a este tema misterioso hace que la lectura sea un disfrute total. Mis abrazos de amigo y felicitaciones sinceras. Feliz fin de semana. La primer elegía es mi favorita.
 
interesante elegía muy bien elaborada, saludos
Elegías de Lady Ligeia

Con los cabellos negros como alas de cuervo,
vuelas sobre la noche,
con tus cautivadores besos de la negritud
y su hoyuelo atrapas nuevamente mi cuerpo…
¿Oh, Lady Ligeia por qué partiste?
¿Por qué me dejaste con esta eterna letanía?

I
Primer elegía de Lady Ligeia.

La noche me llama para que duerma en su catre;
los espíritus de un agónico y eterno pesar
susurran en mis oídos ese pletórico letargo,
¿será la noche tan seductora y perenne como parece?
Es que la noche en hermosura rivaliza con la vida misma…
Más allá de la estría cerúlea de un aplacable cielo,
de los confines de dos mundos (el terrenal y el angelical),
se divisa entre el nimbo brumoso al fuego portador
de la túnica de ébano y su savia que fluctúa la vida.
Dichosa savia imperecedera que cercena de raíz
los brotes y retoños del padecimiento…
Mundana existencia de paganos y mendigos,
ellos no saben que su calvario se sepulta
con la mortaja de su terruño,
el sudario de un óbito que en la hora sacrosanta,
exclama por sus almas.
Dancen espíritus de los muertos
y festejen el éxodo del pirronismo.
Tu amado mío, por otra parte,
vendrás de mi mano a recorrer los pasajes del Limbo,
conocerás el placer carnal de tu devoción consumada
y fenecerás en mis brazos con este cálido beso acerbo.

II
Segunda elegía de Lady Ligeia.

Desde la cuenca de la cábala arcana
de una apología oscura,
comienzo la vigilia por tu celo, amado mío;
comienza el rito en solemnidad a nuestro amor.
Afamado Amosdeo, que resides en la salacidad de los hombres
y sus sombras crispadas y pútridas,
serás el fatídico cofrade de nuestro pacto con sangre.
Señor de la inmortalidad,
que pernoctas en las sombras de nuestro vientre,
que revelas la negrura de los lémures
frente a los cánticos lascivos de los súcubos,
amantes de lo arcaico y obsceno del corazón.
Aunque los humanos a quienes Lilith,
(tu cónyuge conoce completamente)
ha soñado para el gozo de su potestad,
sean insignificantes para nuestro esplendor.
Por encima de las alturas mismas de nirvana,
entre magnas de borrascas y bravezas
de serafines y ángeles,
triunfará su designio señor de lo libertino
y como tal nuestro amor, amado mío,
sucumbirá en la fruición marital
de lo inhumano y trascendental.
Y aquí, con el atisbo de mi presencia
hacia vos dirigida, escalando desde las fauces
de la escabrosa tierra
con la lujuria participe de nuestro altar;
la quimérica visión de un caído
entregara este umbroso recado
hasta las mismas puertas del trémulo Edén.
La misma sucesora del concubinato,
la doncella de alta alcurnia y nobleza clásica,
Lady Rowena Trevanion de Tremaine,
la de rostro efebo, rubios cabellos y ojos azules,
la que ahora saborea tu dulce cuerpo;
será la emisaria que unirá nuestros hados
nuevamente y esta vez por siempre.
La meretriz que usurpo mi ámbito,
caerá muerta por la amarilla tifoidea
y por el sacra vino del cáliz aliado.
Así tomare su cuerpo con erudición
para corresponder tu idolatría.


Poema basado en el cuento (Lady Ligeia, de Edgar Allan Poe)


 
Évano;4916844 dijo:
A bote pronto, con una lectura rápida, me ha gustado mucho su poesía de estilo barroco como es su costumbre, pero ya le comentaré, porque leeré primero el cuento. Un abrazo, amigo.

[FONT=&quot]Léelo es altamente recomendable, es una de las mejores obras de Poe, junto con el cuervo, el gato negro, descenso al Maelstrom, entre otros magistrales escritos, igual confieso que le di un toque demoniaco al poema que el cuento en si no lo tiene y es mucho mejor con ese suspenso que te tiene hasta el último y ese terror característico de Poe que sin agregar demonios atrapa al lector

[FONT=&quot]
[FONT=&quot]Gracias por tu lectura
 
Ha creado un obra de belleza increíble basado en este exquisito y muy misterioso cuento. Sus metáforas y léxico son de calidad superlativa dandole un espectacular marco a estos versos. Felicitaciones Danie, saludos poeta
 
Un magnífico trabajo, danie. Mi felicitación por esta bella y bien elaborada obra. Aplausos, amigo. Un abrazo.
 
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