Ciela
Poeta veterano en el portal
A nadie que se precie de sensato
le surgirían versos epitáficos
destinados a un saco cuadrilongo
capaz de sostener insomnio oceánico
y deseos y tiempos sin retorno.
A nadie, salvo a un ser desopilante
- la que sueña con él cual una balsa
y añora su sostén y su semblante:
su generosa robustez cardada,
su cálida tez anaranjada...
... era de espuma y juro que volaba,
acompañante eterno del oleaje,
impecable pradera sin ultrajes.
No era un colchón, en fín, de morondanga
fue lo único que tuve de oligarca.
Se "bartoleó" un colchón, el de mi playa,
ese sostén de mi osamenta solitaria.
El "Línea Plus Esencial" pagó el pato:
¡las guerras tienen miles de formatos!.
"Fuera de aquí"- y abrupto fue su ocaso.
Ya no será mi nido ni mi barco
ni mi jardín de sol matelaseado.
Nadie que se precie de sensato
concebiría a un colchón epilogado:
relleno de fantasmas (su pecado)
¡hoy querría acariciar su tapizado!.
Tibio colchón, no quise que te vayas
y algo de mi se ha ido con tu trama.
Ya se, ni lo digan, no hace falta:
-¡qué disparate: un colchón con epigrama!
le surgirían versos epitáficos
destinados a un saco cuadrilongo
capaz de sostener insomnio oceánico
y deseos y tiempos sin retorno.
A nadie, salvo a un ser desopilante
- la que sueña con él cual una balsa
y añora su sostén y su semblante:
su generosa robustez cardada,
su cálida tez anaranjada...
... era de espuma y juro que volaba,
acompañante eterno del oleaje,
impecable pradera sin ultrajes.
No era un colchón, en fín, de morondanga
fue lo único que tuve de oligarca.
Se "bartoleó" un colchón, el de mi playa,
ese sostén de mi osamenta solitaria.
El "Línea Plus Esencial" pagó el pato:
¡las guerras tienen miles de formatos!.
"Fuera de aquí"- y abrupto fue su ocaso.
Ya no será mi nido ni mi barco
ni mi jardín de sol matelaseado.
Nadie que se precie de sensato
concebiría a un colchón epilogado:
relleno de fantasmas (su pecado)
¡hoy querría acariciar su tapizado!.
Tibio colchón, no quise que te vayas
y algo de mi se ha ido con tu trama.
Ya se, ni lo digan, no hace falta:
-¡qué disparate: un colchón con epigrama!