Martín Renán
Poeta adicto al portal
Frío de orfandad
y los grafitis en autostop;
domos otean la ciudad y sus ojos secuaces;
a qué alma la hora de los muertos.
Y la llave maestra, oculto corazón mendigo.
Por abrigo me retaré en mis sueños.
Sonámbulo en guardia
redescubrir lo que no se hereda;
me he olvidado camino a casa el odio hipócrita
de un ángel dadaísta.
Y llegar desde ríos de lágrimas.
En la cama vacía
está de gritos octubre de memorias;
porque he soñado a matar
ayer suicidé mi nombre en la pared de un presidio
Y porqué el mismo miserable implacable.
y los grafitis en autostop;
domos otean la ciudad y sus ojos secuaces;
a qué alma la hora de los muertos.
Y la llave maestra, oculto corazón mendigo.
Por abrigo me retaré en mis sueños.
Sonámbulo en guardia
redescubrir lo que no se hereda;
me he olvidado camino a casa el odio hipócrita
de un ángel dadaísta.
Y llegar desde ríos de lágrimas.
En la cama vacía
está de gritos octubre de memorias;
porque he soñado a matar
ayer suicidé mi nombre en la pared de un presidio
Y porqué el mismo miserable implacable.