Luis Elissamburu
Poeta fiel al portal
De tanto saltar
entre acacias y abedules,
me olvidé
que mi destino
eran los cielos azules.
Al llegar el invierno
mis hermanos se fueron
y me quedé,
encariñado con el bosque,
en las ramas de un cedro.
No hacía tanto frío,
abundában las semillas
y unos seres extraños
me sumaron
a sus familias.
Colocaron comederos
en las ramas mas altas
y los llenaron con mendrugos,
para mi asombro
y desconfianza.
Pasáron los años,
mejoré mis melodías...
Aquí estoy
lleno de plumas
y una inmensa alegría.
entre acacias y abedules,
me olvidé
que mi destino
eran los cielos azules.
Al llegar el invierno
mis hermanos se fueron
y me quedé,
encariñado con el bosque,
en las ramas de un cedro.
No hacía tanto frío,
abundában las semillas
y unos seres extraños
me sumaron
a sus familias.
Colocaron comederos
en las ramas mas altas
y los llenaron con mendrugos,
para mi asombro
y desconfianza.
Pasáron los años,
mejoré mis melodías...
Aquí estoy
lleno de plumas
y una inmensa alegría.