Ernesto Cadenas
Poeta recién llegado
EL VUELO GRIS
No quiero que la mar se quede sin sus olas,
ni quiero que la brisa se quede sin llanuras.
No quiero que la noche se quede sin estrellas
y el alma nunca pierda su virtud y color,
que la luna deshoje con sus manos las nubes
y que el sol ilumine el río con su luz,
que el horizonte funda el viento y la montaña
con gotas de rocío sobre el ocaso triste.
Quisiera ver el vuelo gris de la golondrina
nacarada en las sombras con los dientes oscuros.
Siente el paso del tiempo con sus brújulas verdes
hilvanando con hilos de oro y plata el recuerdo,
no mires la ilusión con la esperanza azul
ni me enseñes el ave que trina en tu corpiño.
* * *
No quiero que la mar se quede sin sus olas,
ni quiero que la brisa se quede sin llanuras.
No quiero que la noche se quede sin estrellas
y el alma nunca pierda su virtud y color,
que la luna deshoje con sus manos las nubes
y que el sol ilumine el río con su luz,
que el horizonte funda el viento y la montaña
con gotas de rocío sobre el ocaso triste.
Quisiera ver el vuelo gris de la golondrina
nacarada en las sombras con los dientes oscuros.
Siente el paso del tiempo con sus brújulas verdes
hilvanando con hilos de oro y plata el recuerdo,
no mires la ilusión con la esperanza azul
ni me enseñes el ave que trina en tu corpiño.
* * *