Rumy
Poeta recién llegado
El viento suspira cada tarde y cada mañana
Canta su ciega alegría
Las hojas se ocultan tras las paredes
Escucho melodías ocultas en una careta gruesa
Que consuelan los vicios con engaños
Pesan los gritos del ser vivo en mi cuarto
Poco descansa mi alma que se esconde entre sabanas
Mordiendo lágrimas
Derramadas sobre la dulzura.
Amargo es mi paladar todavía
De soledad sufren los capullos abiertos sobre el sol
Reposan las angustian
Dejando un poco de alegría
Transcurren las desdichas y mueren los consuelos
Desaparece el sustento de un simple beso.
Repetitivas son las agonías hasta agotar el cansancio
Es que la libertad del respirar se ha desvanecido
Las hojas se esfuman
El árbol se decolora
Todos lo dejan por el viento astuto
Nadie lo ve
Ni lo sienten.
Puede no volver que nadie lo sabra..
Puede arder que todos los ignoraran.
Se consume de apoco la esencia del verde
Que resaltaba sobre el ocre del cielo.
Que suerte el fuego que consume la angustia
Y derrite ataduras
Que suerte las cenizas que no se prenden por ti todavía.
Que suerte . El viento que me aborrece con dudas
Que suerte El olvidarse con el florar del carmesí
Canta su ciega alegría
Las hojas se ocultan tras las paredes
Escucho melodías ocultas en una careta gruesa
Que consuelan los vicios con engaños
Pesan los gritos del ser vivo en mi cuarto
Poco descansa mi alma que se esconde entre sabanas
Mordiendo lágrimas
Derramadas sobre la dulzura.
Amargo es mi paladar todavía
De soledad sufren los capullos abiertos sobre el sol
Reposan las angustian
Dejando un poco de alegría
Transcurren las desdichas y mueren los consuelos
Desaparece el sustento de un simple beso.
Repetitivas son las agonías hasta agotar el cansancio
Es que la libertad del respirar se ha desvanecido
Las hojas se esfuman
El árbol se decolora
Todos lo dejan por el viento astuto
Nadie lo ve
Ni lo sienten.
Puede no volver que nadie lo sabra..
Puede arder que todos los ignoraran.
Se consume de apoco la esencia del verde
Que resaltaba sobre el ocre del cielo.
Que suerte el fuego que consume la angustia
Y derrite ataduras
Que suerte las cenizas que no se prenden por ti todavía.
Que suerte . El viento que me aborrece con dudas
Que suerte El olvidarse con el florar del carmesí