Rananías
Poeta recién llegado
El viento que mueve los árboles
es quien retorna a la fugaz aventura.
Un aventura que viajó
por los centros dfe la noche
y por las manos del sol.
Que lloró frente a tu espalada herida,
que manifestó su locura con trinos,
humillada frente a su público,
sangra como una llaga que jamás cerrará.
El espacio desearía acariciar tu cabello,
recorrer tu cuerpo con sus manos
pero se limita a observar tus ojos.
Si bailaramos esta última noche
de avaricia y besáramos cadenas.
es quien retorna a la fugaz aventura.
Un aventura que viajó
por los centros dfe la noche
y por las manos del sol.
Que lloró frente a tu espalada herida,
que manifestó su locura con trinos,
humillada frente a su público,
sangra como una llaga que jamás cerrará.
El espacio desearía acariciar tu cabello,
recorrer tu cuerpo con sus manos
pero se limita a observar tus ojos.
Si bailaramos esta última noche
de avaricia y besáramos cadenas.